Los Gamusinos

Según reza en la Wikipedia y otras páginas como la Inciclopedia, el  gamusino, de nombre científico Gamusinus Naranjitus Liga, es un animal que pertenece al imaginario socio-cultural hispano, autóctono de España, Portugal y Cuba y perteneciente a la familia de los gamos, gamuzas y bayetas.

Su hábitat natural es la naturaleza. Por su extrema timidez, los gamusinos son muy escurridizos y tremendamente difíciles de cazar. Sus depredadores no dudarán en acosarle continuamente, provocándole estrés y gases intestinales.  Al verse acorralado, el gamusino correrá en busca de cualquier prado o entorno en el que sentirse seguro.

La esperanza media de vida de un gamusino es de unos 31 días (38 si viven de forma sana), siendo su ciclo de reproducción de una vez cada año y medio. Según el Libro Gordo de Petete, la especie se encuentra en estado crítico de extinción. Tanto, que en realidad se piensa que, de hecho, ya se han extinguido definitivamente.

Pero se ha descubierto una especie de gamusino que ha sido capaz de adaptarse al entorno urbano y gracias a ello han logrado sobrevivir a todos sus semejantes: Los Gammus

Los Gammus

Los Gammus, abreviatura de “Gamusinus Mildmacenses” es la última especie viva conocida de la familia de los gamusinos.

No se tienen datos exactos del origen de los gamusinos ni de su masiva extinción. En realidad siempre se consideró que la existencia de los gamusinos formaba parte de un mito cultural asociado al mundo infantil de las leyendas. Pero desde el año 2016 tenemos constancia real, refrendado por las pruebas de V-ADN (ADN Virtual), de la existencia de una familia de gamusinos muy particular: los Gammus.

En la actualidad los Gammus viven sanos y felices y se encuentran distribuidos por todo el territorio nacional. Pero aun así no nos podemos fiar. Al igual que todas sus familias hermanas se extinguieron, sigue habiendo un alto riesgo de que los Gammus puedan volver a desaparecer.

Decálogo solidario
de los Gammus

Localización

Esta peculiar familia fue descubierta a mediados del año 2016 por un empleado de la empresa Mildmac en las cercanías del Valle del Lozoya. Encontrándose en un retiro espiritual en busca de nuevas ideas de negocio para su empresa, este empleado, junto con su hijo, avezado explorador de la naturaleza, localizaron de manera fortuita una pareja de gamusinos. Quedaron hipnotizados por su anaranjado color y su sutil belleza e impresionados por su estado precario y su debilidad. Rápidamente los rescataron, introduciéndolos con mucho cuidado en su mochila. Los Gammus, en otro tiempo tremendamente huidizos, se dejaron hacer, pues su estado les impedía oponer cualquier tipo de resistencia.

Reproducción

Ya de regreso a casa, las pruebas de V-ADN confirmaron que la pareja de gamusinos no tenía sexo definido. No eran ni macho ni hembra. Mantenidos en secreto, fueron cuidados y alimentados durante semanas durante las cuales se produjo una notable mejoría en su estado. Entonces comenzó un arduo, creativo y delicado proceso para fomentar su reproducción. Nos ahorramos los detalles, pues no son relevantes en este momento, pero finalmente la familia fue creciendo y creciendo, y creciendo… A día de hoy se cuentan ya por decenas. Y siguen incrementando su número.

Hábitat

Curiosamente, no sólo sobrevivían en un medio que antes les era hostil, el medio urbano, sino que además, no sabemos muy bien si por agradecimiento o por qué motivo, nunca intentaron huir por su cuenta del lugar donde los refugiaban este empleado y su hijo. Fueron llevados y liberados por éstos en diferentes enclaves, tanto naturales como urbanos, dejando que siguieran creciendo y reproduciéndose en libertad, a pesar del riesgo de su desaparición.

Familias

Conscientes de que ésta era la última especie de gamusinos viva de la que se tiene constancia, decidieron bautizarlos con el nombre de GAMMUS, en honor a sus descubridores.

Cada uno de ellos fue desarrollando diferentes cualidades, de manera que hoy en día podemos disfrutar de más de 10 variedades clasificadas de Gammus. Según va creciendo su número van apareciendo diferentes familias o variedades. Poco a poco os las iremos presentando a toda ellas, para que las podáis reconocer.

Decálogo solidario de los Gammus

Este decálogo recoge 10 mandatos que resumen la filosofía solidaria de los Gammus :

  1. Solidaridad es sentirse una sola cosa con los demás: “Todos para uno y uno para todos”.
  2. Sentir amor y solidaridad llena el corazón de seguridad, estímulo y paz.
  3. El interés por los Gammus debe ser genuino. Los intereses ocultos pueden enturbiar la ayuda prestada.
  4. La vida implica comprensión, disponibilidad, colaboración. Lleva consigo involucrarse y compartir
  5. Las manifestaciones verbales son importantes, pues todos necesitamos sentir el apoyo moral. Además se necesitan acciones concretas de ayuda.
  6. Ningún gammus puede sernos indiferente. Siempre existirá alguna forma de manifestar nuestra solidaridad.
  7. A veces es más fácil prestar nuestra ayuda a gammus lejanos a nosotros, que a esos otros con las que se convive a diario.
  8. El egoísmo es pagado por los demás con frialdad, lejanía y aislamiento. Se recoge lo que se siembra.
  9. Es bueno pedir ayuda cuando la necesitamos. No conviene suponer que se darán cuenta. Ni dejarse llevar por el orgullo del que piensa que solo saldrá adelante.
  10. Cuando en un grupo de Gammus se sustituye “competir” por “cooperar”, se produce la unión y el logro de los objetivos.